¡Hola a tod@s!
Tal como os adelantaba en la presentación del Blog,
vamos a centrar las primeras publicaciones en los desequilibrios económicos
actuales. En esta primera publicación haré una aproximación a los problemas
generados por la actividad económica, y explicaré la diferencia entre el
concepto "crecimiento" y el concepto "desarrollo".
La finalidad principal de la economía consiste en
administrar los recursos escasos para generar una mayor satisfacción
entre los ciudadanos, pero echando un vistazo a nuestro alrededor, es fácil
darse cuenta de que no lo hemos logrado.
Mientras una pequeña parte de la población
mundial acumula la mayor parte de la riqueza, la otra gran parte, vive en
situaciones de pobreza en países subdesarrollados. Si analizamos la situación
medioambiental, el resultado tampoco es esperanzador. Pese a ser conscientes de
que los recursos naturales son escasos, no hemos sido capaces de hacer un uso
racional de ellos, sino que los hemos sobreexplotado, y esto ha desencadenado
problemas medioambientales que difícilmente podremos reparar.
Hay dos conceptos clave que en ocasiones
confundimos y que son muy importantes para comprender el contexto que vamos a
trabajar, estos términos son "crecimiento" y
"desarrollo".
Cuando se habla de crecimiento económico de
un país, se hace referencia al aumento de la actividad económica, y se mide a
través de los incrementos del Producto Interior Bruto (PIB). Cuando el
PIB aumenta en un período respecto del anterior, lo que nos indica es que
el país en cuestión ha producido una mayor cantidad de bienes/servicios, y por
lo tanto ha generado una mayor riqueza. De lo que no nos informa este
indicador, es de dónde se ha dirigido esa riqueza generada. Por eso no podemos
confundir el crecimiento con el de desarrollo.
El desarrollo económico hace referencia a
los cambios que se producen en un país cuando este evoluciona de un sistema
tradicional a otro más moderno, que le permita a su vez, crecer de forma
continuada. Para que esto suceda los crecimientos de PIB se deben reinvertir en
el factor capital (mejorando infraestructuras, maquinaria, creando empresas más
modernas, etc.).
Como podemos observar, en ninguno de los
conceptos anteriores hemos hecho referencia alguna a la población, y es que
suele suceder, que el crecimiento y el desarrollo económico no lleguen a
repercutir a la gran masa de población. Por este motivo muchos países del
tercer mundo presentan tasas de crecimiento elevadas, e incluso pueden mostrar
desarrollo económico, pero la distribución de la riqueza es terriblemente
desigual.
Cuando se habla de desarrollo humano, se hace
referencia a la inversión en educación, en sanidad, en políticas sociales, al
cuidado del medio ambiente, respeto a los derechos humanos y libertades,
igualdad de oportunidades, y a un reparto más igualitario de la riqueza.
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| Imagen de Pixabay By Akshayapatra- CC0 1.0 Universal. |
Como podemos ver puede haber crecimiento sin
desarrollo, pero es muy difícil que haya desarrollo sin crecimiento.
Se da el caso de sociedades que consiguen un
fuerte crecimiento económico, y que no repercute en el desarrollo humano, por
lo que profundizan las diferencias sociales. En cambio hay otras sociedades con
más visión que saben ver que el desarrollo humano permite a su vez mejorar el
crecimiento económico. Esto es así porque implica un aumento en la educación y
la formación de profesionales, que a su vez redunda positivamente en la
productividad. Además, la población muestra una mayor tendencia al ahorro,
elemento básico para que una economía crezca.
En la siguiente entrada hablaremos de otro
indicador que permite comparar el crecimiento de los países en relación a
algunos factores sociales.

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