miércoles, 31 de octubre de 2018

Crecimiento y desarrollo



¡Hola a tod@s!
Tal como os adelantaba en la presentación del Blog, vamos a centrar las primeras publicaciones en los desequilibrios económicos actuales. En esta primera publicación haré una aproximación a los problemas generados por la actividad económica, y explicaré la diferencia entre el concepto "crecimiento" y el concepto "desarrollo".
La finalidad principal de la economía consiste en administrar  los recursos escasos para generar una mayor satisfacción entre los ciudadanos, pero echando un vistazo a nuestro alrededor, es fácil darse cuenta de que no lo hemos logrado.
Mientras una pequeña parte de la población mundial acumula la mayor parte de la riqueza, la otra gran parte, vive en situaciones de pobreza en países subdesarrollados. Si analizamos la situación medioambiental, el resultado tampoco es esperanzador. Pese a ser conscientes de que los recursos naturales son escasos, no hemos sido capaces de hacer un uso racional de ellos, sino que los hemos sobreexplotado, y esto ha desencadenado problemas medioambientales que difícilmente podremos reparar.
Hay dos conceptos clave que en ocasiones confundimos y que son muy importantes para comprender el contexto que vamos a trabajar, estos términos son "crecimiento" y "desarrollo". 
Cuando se habla de crecimiento económico de un país, se hace referencia al aumento de la actividad económica, y se mide a través de los incrementos del Producto Interior Bruto (PIB). Cuando el PIB  aumenta en un período respecto del anterior, lo que nos indica es que el país en cuestión ha producido una mayor cantidad de bienes/servicios, y por lo tanto ha generado una mayor riqueza. De lo que no nos informa este indicador, es de dónde se ha dirigido esa riqueza generada. Por eso no podemos confundir el crecimiento con el de desarrollo.
El desarrollo económico hace referencia a los cambios que se producen en un país cuando este evoluciona de un sistema tradicional a otro más moderno, que le permita a su vez, crecer de forma continuada. Para que esto suceda los crecimientos de PIB se deben reinvertir en el factor capital (mejorando infraestructuras, maquinaria, creando empresas más modernas, etc.). 
Como podemos observar, en ninguno de los conceptos anteriores hemos hecho referencia alguna a la población, y es que suele suceder, que el crecimiento y el desarrollo económico no lleguen a repercutir a la gran masa de población. Por este motivo muchos países del tercer mundo presentan tasas de crecimiento elevadas, e incluso pueden mostrar desarrollo económico, pero la distribución de la riqueza es terriblemente desigual.
Cuando se habla de desarrollo humano, se hace referencia a la inversión en educación, en sanidad, en políticas sociales, al cuidado del medio ambiente, respeto a los derechos humanos y libertades, igualdad de oportunidades, y a un reparto más igualitario de la riqueza.


Children Infant Girl School Reading Studyi
Imagen de Pixabay By Akshayapatra- CC0 1.0 Universal.


Como podemos ver puede haber crecimiento sin desarrollo, pero es muy difícil que haya desarrollo sin crecimiento
Se da el caso de sociedades que consiguen un fuerte crecimiento económico, y que no repercute en el desarrollo humano, por lo que profundizan las diferencias sociales. En cambio hay otras sociedades con más visión que saben ver que el desarrollo humano permite a su vez mejorar el crecimiento económico. Esto es así porque implica un aumento en la educación y la formación de profesionales, que a su vez redunda positivamente en la productividad. Además, la población muestra una mayor tendencia al ahorro, elemento básico para que una economía crezca.

En la siguiente entrada hablaremos de otro indicador que permite comparar el crecimiento de los países en relación a algunos factores sociales.