¡Hola a tod@s!
Para cerrar el bloque de desequilibrios económicos actuales en esta entrada vamos a tratar el comercio justo.
Con la finalidad de mejorar las condiciones tanto económicas como sociales de los países en vías de desarrollo, algunas ONG y la Organización de las Naciones Unidas, promueven la ayuda directa a pequeños productores, agricultores o artesanos, para que reciban un trato justo frente a las grandes multinacionales. Esta forma de comercio alternativa se denomina "comercio justo".
Las organizaciones que velan por el comercio justo adquieren los productos directamente de los productores de países en vías de desarrollo, y los distribuyen entre tiendas de comercio justo, tiendas solidarias, o directamente a través de un catálogo.
Los productos procedentes de comercio justo llevan un sello que los identifica, y que ha sido creado por la Asociación del Sello de Productos de Comercio Justo (ASPCJ), actualmente conocida como Fairtrade España.
Los productores de los países del tercer mundo firman contratos de larga duración, y reciben un precio estable por sus productos, que les permite cubrir los costes de una producción sostenible, y además obtener una prima que les permite invertir en un proyecto de desarrollo para la comunidad o para mejorar la producción.
El éxito de esta iniciativa radica fundamentalmente en la solidaridad de los compradores, que al adquirir productos de comercio justo están garantizando tanto los derechos de las personas que han participado en la elaboración de dicho bien, como el medio ambiente. Los productos certificados de comercio justo prohíben el trabajo infantil, el trabajo forzado y además exigen el cumplimiento de las normas de la Organización Internacional del Trabajo.
Una de las finalidades del comercio justo es evitar que exista una gran diferencia entre el precio que los consumidores pagan por él en los países desarrollados, y el dinero que reciben sus productores en los países más desfavorecidos, evitando así la explotación de los trabajadores.
El comercio justo se basa en la teoría de que la mejor forma de ayudar a los países a su desarrollo, es mediante el establecimiento de relaciones comerciales éticas y respetuosas que favorezcan su crecimiento sostenible.
Para cerrar el bloque de desequilibrios económicos actuales en esta entrada vamos a tratar el comercio justo.
Con la finalidad de mejorar las condiciones tanto económicas como sociales de los países en vías de desarrollo, algunas ONG y la Organización de las Naciones Unidas, promueven la ayuda directa a pequeños productores, agricultores o artesanos, para que reciban un trato justo frente a las grandes multinacionales. Esta forma de comercio alternativa se denomina "comercio justo".
Las organizaciones que velan por el comercio justo adquieren los productos directamente de los productores de países en vías de desarrollo, y los distribuyen entre tiendas de comercio justo, tiendas solidarias, o directamente a través de un catálogo.
Los productos procedentes de comercio justo llevan un sello que los identifica, y que ha sido creado por la Asociación del Sello de Productos de Comercio Justo (ASPCJ), actualmente conocida como Fairtrade España.
Los productores de los países del tercer mundo firman contratos de larga duración, y reciben un precio estable por sus productos, que les permite cubrir los costes de una producción sostenible, y además obtener una prima que les permite invertir en un proyecto de desarrollo para la comunidad o para mejorar la producción.
El éxito de esta iniciativa radica fundamentalmente en la solidaridad de los compradores, que al adquirir productos de comercio justo están garantizando tanto los derechos de las personas que han participado en la elaboración de dicho bien, como el medio ambiente. Los productos certificados de comercio justo prohíben el trabajo infantil, el trabajo forzado y además exigen el cumplimiento de las normas de la Organización Internacional del Trabajo.
Una de las finalidades del comercio justo es evitar que exista una gran diferencia entre el precio que los consumidores pagan por él en los países desarrollados, y el dinero que reciben sus productores en los países más desfavorecidos, evitando así la explotación de los trabajadores.
El comercio justo se basa en la teoría de que la mejor forma de ayudar a los países a su desarrollo, es mediante el establecimiento de relaciones comerciales éticas y respetuosas que favorezcan su crecimiento sostenible.
En el siguiente link podemos ver una ponencia titulada "Comercio justo sostenible" del seminario Miércoles del Exportador Promperú, impartida por Moner Lizana, que nos ayudará a conocer mejor la situación en la que se hallan los productores de países en vías de desarrollo y qué podemos hacer nosotros para ayudarles.
Vídeo extraído del canal de Youtube Promperú Oficial - CC0 Creative Commons
